miércoles, 1 de junio de 2011

La libertad de Ser

Desde nuestra más tierna infancia estamos sometidos al aprendizaje de unos patrones de ver el mundo que durante el resto de nuestras vidas pueden condicionarnos si no somos conscientes de ellos. Desde nuestra infancia hemos aprendido a estar constantemente en el absurdo juego de la comparación y de una valoración personal que fluctúa en función de unos estándares que otros establecen y que se convierten en esos introyectos que no son más que unas gafas distorsionadas de ver el mundo. las cuales confundimos con nuestra propia visión. 


Cuando somos pequeños aprendemos a ser esas perchas donde otros están colgando constantemente sus categorías mentales para adornarnos en función de las convenciones sociales donde nos desarrollamos. Aprendemos que algo está bien o está mal, aprendemos a creer que "somos" buenos o malos, que somos tímidos o atrevidos, que somos nerviosos o tranquilos... aprendemos a creernos en función de lo que otras personas quieren ver en nosotros. 

En nuestra infancia no somos más que seres obedientes que intentan meterse con calzador en ese zapato que se ha establecido para nosotros y que determinará con el paso del tiempo, aquello que creemos firmemente que somos o no somos y que por tanto, determinará nuestro caminar en el mundo.

El problema radica precisamente en que pasan los años y seguimos jugando en el juego de la vida vistiéndonos con ese traje que alguien colgó en el perchero de la concepción de quienes somos. El problema es que olvidamos que el traje que llevamos no es más que eso: un simple traje que hemos aprendido a usar. Un traje con el que hemos llegado a identificarnos sin realmente plantearnos si es una prenda realmente útil en nuestro presente o no. 

Descubrir que aquello que somos no es en absoluto aquello que creemos ser, liberarnos de viejas prendas que ya no sientan bien a nuestros cuerpos hoy por hoy, y descubrir que nuestra visión del mundo no es más que un papel que hemos aprendido a desempeñar a través de nuestra trayectoria vital, ese es el único camino hacia la Libertad. 

Ha llegado el momento de desaprender para aprender que el camino no es más que un conjunto de posibilidades para elegir, un camino para descubrir todas esas opciones que residen en nuestro interior y un camino donde lo realmente importante es aprender a caminar descubriendo que cada paso es una nueva posibilidad para ejercer nuestra propia libertad de ser. 

Adelante tú puedes, hoy es un día estupendo para descubrir como en ti a cada instante, realmente reside tu auténtica Libertad de Ser. 

Yolanda Morales Pereira
Antropóloga Social y Cultural, Formadora en Recursos personales, Motivación y Gestión del talento a través del Coaching, el Mindfulness y la Biodanza. Creadora de Bioexpresión®


yolandamoralespereira@hotmail.com