viernes, 11 de enero de 2013

El "castigo" del rincón de pensar

Hace unos días llegó mi pequeña del colegio sin saber muy bien si tenía que estar contenta o triste, su profe la había "castigado", pero la había castigado en un sitio al que ella no asocia precisamente a castigo, sino a todo lo contrarío: "al rincón de pensar".... durante un rato me reí por una confusión que me parecía divertida, pero al momento cuando ya asenté lo que había ocurrido, comencé a sentirme cada vez más incómoda. En ese momento surgió en mí una pregunta que estuvo retumbando en mi ser: ¿como se puede castigar a una niña diciéndole que piense?...


Sinceramente cada vez entiendo menos la supuesta educación a la que se somete a los pequeños y digo "supuesta", porque sinceramente no creo que educar sea precisamente lo que se suele hacer en el sistema educativo actual y mucho menos, en un sistema donde se le dice a un niño que está castigado y como castigo se le pone a pensar...

¿Qué estamos haciendo con los que serán los adultos y adultas de unos años? ¿de cuando pensar se puede asociar a la idea de castigo?... Mi hija y yo tenemos un rincón que es el rincón de pensar, un espacio donde simplemente nos paramos a ser, a sentir y a disfrutar del tiempo sin más, sin ruidos, sin prisas, sin nada que hacer... Es un rincón para pensar, para crear y para sentir, un rincón donde pensar es un regalo y desde luego no un castigo. 

Por favor docentes, no castiguéis a los pequeños en un rincón de pensar, porque desde luego lo único que le estáis transmitiendo es que en esta sociedad lo único importante es ser marionetas de un sistema donde lo que se prima es precisamente la alineación y el no pensamiento. Los espacios para detenernos tienen que ser regalos en nuestro día a día y desde luego no una tortura al que enviar a los niños y niñas cuando no cumplen las normas establecidas. 

¿Qué mensaje se le está dando a un menor cuando se le castiga y se le dice que se vaya a la silla de pensar? ¿creéis que es lógico asociar la idea de castigo y de pensamiento?... El pensamiento y la capacidad creadora y reflexiva de los seres humanos es un auténtico regalo, concebir esto es desde luego creer en las personas y en su capacidad de construirse. Cuando se asocia pensamiento a castigo, no se está precisamente valorando el que las personas puedan detenerse unos instantes y sentir su propio ser. 

Ahora está de moda eso de poner a los niños a hacer algún tipo de relajación después del recreo, los ponen unos minutos a respirar para que puedan entrar más fácilmente en la dinámica de adoctrinamiento en la que se les somete en ese régimen carcelario que son a veces las instituciones educativas, se les va bajando el ritmo para que cada vez molesten menos y entren mejor en el redil... Y para colmo, si no cumplen las normas, se les manda a ese espacio de castigo que es ese rincón de pensar...

En un sistema de adoctriamiento conviene a personas que no piensen , que no se muevan, que no existan y que simplemente cumplan las normas establecidas y se comporten como becerros, pero ese tipo de "educación" tiene un costo demasiado elevado, ya que convierte a las personas en simple marionetas que están sometidas a la acción continua, donde pararse es un castigo, personas que viven en un estrés continuo, que correr para ir a ningún sitio y que viven sin ni siquiera darse cuenta que están vivos.

Por favor, dejar de mandar a los niños y niñas a las silla de pensar como un castigo, ya que pararse y simplemente sentir y descubrir las ideas que transitan por nuestra mente es un auténtico don que puede favorecerse desde la más tierna edad. Detenernos es un placer del que podemos disfrutar a cada instante, sin necesidad de la acción continúa, sin necesidad de hacer, de ir de aquí para allá, simplemente estar presentes y deleitarnos en ese rincón de pensar es un auténtico regalo. 

Yolanda Morales Pereira
Antropóloga social y cultural. Formadora en recursos personales, motivación y gestión del talento a través del Coaching, el Mindfulness y la Biodanza. Creadora de Bioexpresión®
yolandamoralespereira@hotmail.com